Mitsubishi estudia dejar en Vigo 400 millones y 1.500 empleos directos

Un consorcio liderado por la marca japonesa Mitsubishi planea aterrizar en Galicia para dejar la friolera de 1.500 empleos directos y una inversión que se situaría en torno a los 400 millones de euros. La instalación de una planta, la mayor de Europa, para la elaboración de baterías de litio para vehículos eléctricos, planea sobre España.

La operación, en la que tanto Gobierno regional como central llevan trabajando desde hace meses, se está llevando con el máximo secretismo. No obstante, hace pocos días las declaraciones del alcalde de Vigo, Abel Caballero, en las que casi daba por conseguido el objetivo y adelantaba algunos detalles del proyecto hacían saltar todas las alarmas y generaban un enorme malestar entre algunos de los responsables de la operación, ya que existen más candidatos, como Alemania.

Hay varios motivos que sitúan a Vigo en una excelente posición de partida. Por un lado, la futura planta contará con una superficie que supera los 150.000 metros cuadrados y, en este sentido, la plataforma logística de Salvaterra do Miño parece una ubicación inmejorable. También, el inminente lanzamiento de un vehículo híbrido, con baterías eléctricas, por parte de la factoría del Grupo PSA Peugeot-Citroën hace que Vigo cobre interés para los responsables del proyecto.

Una de las cuestiones siempre presentes en la negociación, por parte de la firma japonesa, ha sido la necesidad de garantizar las infraestructuras necesarias (por tierra, mar y aire) que permitan minimizar costes. La oferta sobre el precio final del suelo o las ayudas (tanto regionales como centrales) para la construcción de la planta han tratado de competir con el resto de candidatos. Y es que los convocados a participar en esta ruleta de la fortuna han ido rotando. En las últimas quinielas, ya sólo Alemania y alguna otra ubicación en Europa del Este se mantienen dentro de la competición.

"Es una inversión muy importante, no sólo para Galicia, también para España, en un momento especialmente delicado", aseguran fuentes próximas a la operación, "es el tipo de inversión que necesita nuestro país en estos momentos en los que tanto se duda de nuestro modelo productivo y en un sector clave de cara al futuro". Estas mismas fuentes se niegan a cuantificar las posibilidades reales de Vigo, "pensamos que son muchas".
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