Suiza vive un 'boom' de las bicicletas eléctricas

Hoy en día, casi una de cada siete bicicletas vendida en Suiza es de motor, lo que es destacable si se tiene en cuenta el alto precio de este producto: desde los 1.500 francos (1.081 euros) hasta los caso 6.000 francos (4.325 euros) para los modelos más sofisticados.

“Hace cinco años, cuando empezamos, se decía que sólo venderíamos estas bicicletas a los perezosos o a los ancianos”, recuerda Dominique Schönbächler, copropietario, junto con Marc-Antoine Chavaillaz, de ‘LocoEmotion’, una tienda especializada en bicicletas de motor en Corcelles , en el cantón suizo de Neuchâtel.

Además de la conciencia ambiental, la gente está empezando a darse cuenta de que puede llevar el ciclomotor a cualquier lugar, especialmente en ciudades como Neuchâtel y Lausana, donde las carreteras son muy empinadas. Además es más rápido que otros medios de transporte durante las horas punta. Mucha gente compra una para reemplazar a su escúter o a su segundo coche”.

Schönbächler añade que la salud es otro factor importante. “Tenemos menos tiempo para estar físicamente activos, por lo que pedalear media hora al día de camino al trabajo permite hacer suficiente ejercicio para mantenerse en forma”.

Para montar en esta bicicleta no hace falta presionar el botón de encendido y la dirección. El ciclomotor actúa a motor en realidad como fuente de energía suplementaria. “La asistencia más pequeña es el 25% y puede llegar hasta 300% en algunos modelos. En otras palabras, el motor puede dar un impulso tres veces más grande que el que procede del pedaleo “, explica Chavaillaz.

La evolución técnica de las bicicletas de motor es otra razón por la que se han vuelto tan populares. Las baterías de plomo pesaban al principio entre 10 y 15 kilogramos y necesitaban recargarse después de sólo 20 kilómetros. Hoy en día, con un peso ligero (entre 2,5 y 4 kg), las baterías de litio permiten los ciclistas viajar unos 60 kilómetros.

La vida útil de la batería depende de cómo se utilice aunque la media es de tres a cuatro años o unos 20.000 kilómetros. “Cuesta entre 600 y 1.000 francos reemplazar la batería”, explica Chavaillaz.

Los modelos más rápidos, ya están en el mercado, permiten velocidades de hasta 40-45 kilómetros a la hora y recorrer más largas distancias. Chavaillaz cree que la gente pronto comenzará a utilizar estos ciclomotores para realizar mayores desplazamientos.

Y es un modo barato de transporte, comparado con otras alternativas. Se ha estimado que para una batería BionX y un motor - que se puede montar en la mayoría de las bicicletas - un kilómetro cuesta sólo 0,20 céntimos de franco en electricidad, más 3,6 céntimos en la depreciación de la batería.

En Biketec, mayor productor suizo, el personal trabaja horas extras para cumplir con los pedidos lo más rápido posible. ‘Flyer’ de Biketec se vende como las rosquillas. Los directivos de la compañía tienen previsto duplicar el tamaño de su fábrica, ubicada en la ciudad de Huttwil en el cantón de Berna, en una superficie de 15.500 metros cuadrados. Y esto sólo un año después de la planta entrara en funcionamiento.

“Según los expertos, las ventas de bicicletas eléctricas representarán el 30% de todas las ventas de bicicletas nuevas en Suiza, en comparación con el 10-15% actual”, manifiesta Kurt Schär, director gerente de Biketec, en el diario ginebrino ‘L'Agefi’ .
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